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Algunas técnicas de traducción que debes conocer

técnicas de traduccion

El proceso de traducción consiste en comprender y entender el significado de un texto redactado en una lengua de origen y trasladarlo a una lengua de destino conservando el mismo significado.

Antes de llevar a cabo correctamente este proceso de traslación es conveniente conocer las distintas técnicas de traducción disponibles. Segú el tipo elegido, el traductor deberá ajustarse a distintos parámetros para trasladar correctamente el mensaje original del autor sin perder nunca su significado en el idioma original.

Técnicas de traducción más relevantes

A continuación, repasaremos las técnicas de traducción más conocidas.

La traducción literal

La traducción literal o palabra por palabra es aplicable cuando entre dos lenguas existe una correspondencia previa de estructura y de significación e impera una equivalencia exacta entre las distintas palabras.

En realidad, este tipo de traducción se utiliza en contadas ocasiones ya que existen muy pocas palabras que tenga una única traducción en un único idioma. Es el caso de objetos concretos, en la combinación español-inglés, como «gato» / «cat» o «ventana» / «window». O incluso de palabras que expresan sentimientos o conceptos abstractos e intangibles como «amor» / «love» o «muerte» / «death».

El préstamo semántico

El préstamo semántico como técnica de traducción consiste en utilizar una palabra o una expresión del texto original exactamente igual en el texto de destino. Normalmente los préstamos figuran en cursiva en las traducciones. La idea es reproducir tal cual una expresión del texto original en el texto de destino.

En definitiva, se trata de dejar sin traducir alguna expresión o nombre que pertenezca al acervo cultural del idioma de origen. En múltiples ocasiones, los términos que designan instituciones nacionales que no tienen un equivalente exacto en la otra cultura se dejan en cursiva en el idioma original. Es el caso de términos como «siesta» o «fashion week».

Autores como García Yebra aconsejan evitar esta técnica siempre que sea posible, o aclarar su significado si el contexto no basta para ello, si bien en muchos textos esta técnica sirve para aportar una nota de color local a la traducción.

El calco

El calco consiste en traducir literalmente los elementos que componen un sintagma para evitar caer en los extranjerismos o préstamos semánticos. En definitiva, es una especie de préstamo en la que se toma prestado el sintagma del idioma de origen, pero se traducen literalmente los elementos que lo componen. Un ejemplo: «weekend» / «fin de semana».

Para diferenciar entre préstamos o extranjerismos adaptados y los calcos, veamos el ejemplo de «football». Si se conserva en inglés, sería un extranjerismo puro, si lo adaptamos como “fútbol” estaríamos ante un préstamo, mientras que el calco de este término en español sería «balompié».

La transposición

Este proceso de transposición consiste en cambiar de categoría gramatical una parte de la oración sin alterar su significado general. Por lo tanto, esta técnica supone un cambio en la estructura gramatical de la frase. Así por ejemplo, la frase «Two hundred years ago» sería en español «Hace doscientos años», en este caso hemos pasado de adverbio a verbo.

Se trata de un proceso que suele aplicarse de manera inconsciente.

La modulación

Se entiende por modulación el proceso de traducción que tiene lugar cuando se produce un cambio en la base conceptual de un término, es decir, en el punto de vista, en la perspectiva, pero sin alterar su sentido. Se trata pues de un plano más abstracto que consiste en adoptar un punto de vista modificado o una base metafórica diferente. Un ejemplo podría ser «Health insurance», que en español puede traducirse por «seguro de enfermedad».

La equivalencia

Cuando hablamos de equivalencia a la hora de traducir, nos referimos a intentar reproducir una misma situación mediante recursos estilísticos y estructurales completamente distintos.

Un ejemplo de equivalencia sería «No parking at all times»: «No estacionar». La equivalencia es muy habitual a la hora de traducir refranes o dichos propios de una cultura. Así, por ejemplo, el británico «it’s raining cats and dogs» suele traducirse por nuestro «llueve a cántaros».

La adaptación

Esta técnica de traducción, también conocida como sustitución cultural o equivalente cultural, consiste en traducir elementos culturales del idioma de origen por otros que se adapten a la cultura del idioma de destino. Otro claro ejemplo de adaptación cultural sería el caso del «té», en Inglaterra se queda para tomar el té, en España nos solemos reunir para tomar un «café».

La sinonimia léxica

Cuando hablamos de sinonimia léxica como técnica de traducción, nos referimos a cuando el traductor opta por una solución de traducción en la lengua de destino que no coincide exactamente pero se aproxima a la empleada en el idioma de partida. Es importante recordar que no podemos alejarnos demasiado del significado de la palabra original. Recuerda que a veces los diccionarios bilingües dan como sinónimos palabras que no son intercambiables en todos los contextos.

La reestructuración

Cuando un traductor utiliza la técnica de reestructuración está optando por cambiar el tipo de oración o incluso, el número de oraciones para transmitir correctamente el mensaje del autor. En el caso del español, por ejemplo, somos muy dados a utilizar frases largas que a menudo se convierten en varias frases más cortas cuando se traducen a inglés. Si has traducido alguna vez de inglés a español, seguro que sabes de lo que hablamos.

¿Es lo mismo un método de traducción que una técnica de traducción?

No, no es lo mismo. En el ámbito de la traducción, el método y la técnica son conceptos diferentes. Así, un método de traducción se aplica a la totalidad del texto por traducir y las técnicas de traducción pueden variar dentro del mismo texto, dependiendo del caso y en función de los elementos verbales que se tengan que traducir.

¿Cuáles son los métodos de traducción más utilizados?

  • Método interpretativo-comunicativo: el uso de este método de traducción pretende conservar la misma finalidad del texto original. Se persigue que la traducción tenga el mismo efecto en el lector que el texto original.
  • Método literal: se reproduce el sistema lingüístico del texto origen tal cual, pero reconvirtiendo literalmente los elementos lingüísticos que lo componen; es una traducción que se ajusta palabra por palabra, sintagma por sintagma o frase por frase a la morfología y la sintaxis del texto original.
  • Método libre: el traductor se aleja de la estructura formal del texto de origen para transmitir de manera libre el mensaje del autor del texto original.
  • Método filológico: se trata de una traducción crítica y erudita con fines literarios o documentales.

Esperamos que te haya resultado útil este post sobre técnicas de traducción. Si quieres saber más sobre los tipos de traducción e interpretación que existen, no dejes de consultar los artículos de nuestro blog.

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