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Consejos y claves de la postedición

consejos y calves para la postedicion

Como todos sabemos, la traducción automática ha llegado a nuestro sector para quedarse, y con ella la postedición y los posteditores. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre la práctica de la postedición y la importancia de la figura del posteditor en nuestra industria.

¿Qué es la postedición?

La postedición es un proceso en el cual se trata de editar, modificar, cambiar o corregir un texto procesado previamente por un sistema de traducción automática.

El texto en bruto procedente de la traducción automática recibe el nombre de «pretraducción». Así, la principal finalidad de la postedición es conseguir que una pretraducción tenga calidad de texto final, es decir, una calidad equivalente a la de una traducción humana.

¿Existen grados de postedición?

En función de la naturaleza del documento pretraducido y de su destinatario, se pueden diferenciar distintos grados de postedición, siempre a convenir con el cliente final.

Postedición rápida o light post-editing

La postedición rápida conlleva una labor «ligera» de postedición que se limita a la intervención del posteditor estrictamente necesaria para que el usuario final entienda el texto. Está pensada para aquellos textos de uso interno de las organizaciones que no están destinados a publicarse externamente su publicación. El objetivo de este tipo de postedición es convertir una pretraducción en un texto legible que resulte comprensible para su destinatario y le permita hacerse una idea general de su contenido de una manera rápida. Se utiliza normalmente en textos urgentes de los que el cliente solo quiere conocer su contenido a grandes rasgos, como documentos de trabajo para reuniones internas.

Básicamente, este tipo de postedición se limita a corregir errores de traducción sin tener en cuenta el valor estilístico del texto.

Postedición completa o full post-editing

Este tipo de postedición tiene por objeto producir un texto con una calidad equivalente al de una traducción humana. La intervención del posteditor es clave y por lo tanto también lo es su formación y capacidad a la hora de revisar textos pretraducidos. El esfuerzo que supondrá la tarea de postedición está directamente relacionado con la calidad de la pretraducción o texto de partida, que dependerá, a su vez, de la potencia y calidad del motor de traducción que se haya utilizado. Actualmente, los modelos neuronales constituyen la tecnología más avanzada para la traducción automática.

¿Cuándo se debe posteditar?

Antes de iniciar un proceso de postedición es conveniente analizar la calidad y comparar la pretraducción obtenida con el texto original. Cuando un texto que se ha sometido a una traducción automática resulta ilegible o requiere una alta intervención del posteditor para su comprensión, a veces resulta más rentable hacer la traducción directamente del texto original. Es importante recalcar que no siempre es rentable trabajar con pretraducciones, si el resultado no es lo suficientemente bueno, muchas veces es mejor recurrir al método de traducción y revisión tradicional. Nos ahorraremos tiempo y problemas.

Factores que intervienen en el proceso de postedición

Como hemos visto anteriormente, la postedición no es un proceso aislado sino que depende en gran medida de factores externos al posteditor, como pueden ser:

  • La calidad del texto original: la traducción automática y la postedición serán de mejor o peor eficacia en función del nivel de calidad que tenga el documento original.
  • La finalidad del texto final: de conformidad con las indicaciones del cliente y los objetivos perseguidos por el texto final.
  • La calidad de la pretraducción sobre la que se trabaja: relacionada directamente con el tratamiento que se le ha dado al texto original antes de pasarlo por el motor de traducción. En este punto entra en escena la preedición.
  • Las herramientas de postedición: es muy importante que el posteditor tenga a su disposición las más innovadoras herramientas de trabajo para ofrecer la máxima calidad.

La preedición

El objetivo principal de la preedición es aumentar la legibilidad y traducibilidad del texto original con el fin de mejorar la calidad de su posterior pretraducción y reducir la consiguiente labor de postedición.

Así, la preedición consiste en la simplificación lingüística del texto original mediante la aplicación de reglas específicas, como algún tipo de lenguaje controlado, antes de pretraducir el texto con el sistema de traducción automática elegido.

Este tipo de trabajo sobre el texto original puede reducir de forma notable el esfuerzo de la postedición. Además, resulta especialmente útil en el caso de que tengamos que traducir un mismo texto a distintas lenguas.

La figura del posteditor

El término «posteditor» fue introducido por primera vez en 1950 por el lingüista Erwin Reifler. Partimos de la base de que el posteditor debe tener un perfil de traductor, así lo confirman muchos autores y expertos en la materia. Este hecho se explica por sí solo: solo alguien con perfil de traductor puede juzgar la corrección o calidad de un texto traducido.

Como ya comentamos en nuestro blog, algunas de las características que todo posteditor debe poseer son las siguientes:

  • Ansia de aprendizaje continuo: el posteditor «se hace» y conforme vaya adquiriendo experiencia podrá conseguir ser más productivo y, por tanto, que su trabajo sea más rentable.
  • Conocimientos sobre la fase de pre-edición: saber cuáles son las principales estructuras, construcciones y términos que inducen a error a la hora de traducir.
  • Conocimiento de lenguas, culturas y terminología específica del tipo de texto en cuestión, así como capacidad para documentarse: uso de diccionarios, glosarios, textos paralelos, etc. Todo ello sumado al uso eficiente de herramientas de gestión de la información.
  • Capacidad para adaptarse al registro requerido.
  • Capacidad de procesamiento lingüístico y conocimientos técnicos sobre traducción automática para saber cuáles son los principales problemas y desafíos de la traducción automática, así como los puntos débiles de los sistemas de traducción automática para poder proporcionar feedbacksobre las principales dificultades encontradas con el fin de establecer nuevas pautas para el motor, entrenarlo y así facilitar la labor en futuros proyectos.
  • Conocimiento sobre gestión terminológica para conocer el funcionamiento del motor y cómo las pautas que se aplican se reflejan en el producto de la traducción automática.
  • Conocimientos básicos de programación, uso de macros para la corrección automática de errores comunes y codificación de diccionarios compatibles con el motor que se use
  • Ser tolerante con el proceso y el resultado: en ocasiones tendrá que dejar de lado el perfeccionismo para centrarse en cumplir el objetivo del receptor, que en ocasiones será simplemente comprender el contenido sin prestar atención a todas las normas lingüísticas o estilísticas que se respetarían en una traducción humana. El posteditor debe adaptarse a las necesidades específicas de cada encargo en cuestión, que variarán según las instrucciones del cliente. Debe ser capaz de distinguir entre las mejoras estilísticas opcionales y las correcciones lingüísticas necesarias.
  • Rapidez de reacción para decidir qué es correcto y qué no lo es y no perder tiempo realizando cambios que no son necesarios. Así, el posteditor no debería tardar mucho en calificar la validez de la traducción automática de un texto; es decir, de un vistazo debería ser capaz de determinar la calidad del trabajo.
  • Capacidad para evaluar la posibilidad de que el producto sea posteditable o no en función de la rentabilidad de un proyecto y así saber valorarlo antes de aceptarlo
  • Conocimiento de las últimas convenciones ortotipográficas.

Para terminar, no podemos olvidar que el posteditor trabaja a partir de un producto traducido automáticamente y que sus esfuerzos pueden ayudar a mejorar el sistema de traducción automática que se haya utilizado. Así, es recomendable que el posteditor identifique y anote los patrones que se repiten a lo largo del proceso de postedición con el fin de mejorar y «entrenar» el motor de traducción automática, todo ello nos ayudará a minimizar el tiempo de postedición requerido para ese tipo de textos en el futuro.

Si tienes alguna duda o quieres saber más acerca de la labor de los posteditores no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de nuestra web.

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